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Venture debt crece 53%: el nuevo combustible de las startups mexicanas

Las startups mexicanas captaron $1,800 mdd en 2025 y adoptan venture debt para escalar sin diluirse. Covalto, Ignia y el caso Clara marcan el camino.

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Venture debt crece 53%: el nuevo combustible de las startups mexicanas

Las startups mexicanas cerraron 2025 con un número que hace un par de años habría sonado a fantasía: $1,800 millones de dólares en capital captado, un incremento del 53% frente a los $1,176 millones de 2024. Pero más allá del volumen, lo que está cambiando es cómo se estructura ese dinero.

El modelo de financiamiento en México ya no es solo equity o nada. Está surgiendo una tercera vía que los founders del norte están empezando a explorar: el venture debt.

Qué es el venture debt y por qué importa ahora

El venture debt es deuda estructurada diseñada específicamente para startups — sin activos físicos como garantía, sin el proceso largo de un banco tradicional, y sin diluir la participación de los fundadores al ritmo de una ronda de equity.

En términos simples: es capital para escalar sin regalar más porcentaje de la empresa. Y en un ecosistema donde los valuations se están volviendo más racionales después del boom de 2021-2022, eso importa mucho.

Covalto, la primera fintech en adquirir un banco en México (2022), y la firma de venture capital Ignia son dos de los actores que están liderando esta transición. El modelo que emerge es claro: equity para construir, deuda para escalar.

El caso que prendió la conversación: Clara

En marzo de 2026, Clara — la plataforma de tarjetas corporativas y pagos B2B — cerró un financiamiento de $70 millones de dólares en deuda estructurada, con BBVA Spark, Covalto e IFC como prestamistas.

El capital fue destinado a expandir operaciones en México y Colombia. La transacción es significativa no solo por el tamaño, sino por lo que representa: una startup latinoamericana de alto crecimiento optando por deuda sobre equity en un momento en que podría haber levantado una ronda tradicional.

La señal que manda al ecosistema es importante: los founders más sofisticados están eligiendo instrumentos que les den capital sin diluir su participación, especialmente cuando el negocio ya genera ingresos predecibles.

El ecosistema se vuelve más maduro — y más exigente

El cambio no es solo en los instrumentos. Es en la mentalidad.

El ecosistema mexicano de 2026 opera con una lógica diferente al de hace cuatro años. Más disciplina financiera, más énfasis en unit economics reales, más instrumentos híbridos. Los inversionistas ya no premian el crecimiento a cualquier costo — premian la eficiencia del capital.

  • 2024: $1,176 millones en VC en México (~73 transacciones)
  • 2025: $1,800 millones (~140 transacciones)
  • Tendencia: más deals, tickets más variados, más sofisticación

AMEXCAP, la Asociación Mexicana de Capital Privado, reportó que los fondos institucionales están aumentando su exposición a México vía instrumentos de crédito privado, lo que abre más opciones para las startups que demuestran tracción.

Qué significa esto para las startups del norte

Para el ecosistema del norte de México — Monterrey, Chihuahua, Tijuana — estas tendencias son relevantes por dos razones.

Primero, las startups de la región tienden a ser más B2B e industriales que las de CDMX, lo que las hace naturalmente más elegibles para venture debt: tienen contratos recurrentes, ingresos predecibles y menor quema de caja.

Segundo, el nearshoring sigue trayendo demanda real de soluciones tech para manufactura, logística y operaciones. Las startups que ya tienen clientes corporativos pueden usar esa base para acceder a deuda estructurada y escalar sin depender de la próxima ronda de equity.

"La startup que llega a una conversación de venture debt con un NRR sólido y contratos firmados tiene mucho más poder del que cree."

El momento es ahora

El venture debt todavía es relativamente nuevo en México comparado con mercados como Brasil o EE.UU. Eso significa que hay menos competencia por el capital — y más disposición de los prestamistas a estructurar deals creativos con founders que entiendan el instrumento.

Si tu startup ya genera ingresos recurrentes y estás pensando en la próxima ronda, vale la pena entender el venture debt como una opción antes de diluirte más. El ecosistema está madurando — los founders que lleguen primeros a esta conversación llevan ventaja.

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